Volver

TIPS

Alimentos Refinados vs. Integrales

Hemos oído hablar de los alimentos integrales y la importancia de preferirlos sobre los alimentos conocidos como refinados, pero, ¿por qué? ¿Cuál es la diferencia entre los alimentos integrales y los normales?.

Empecemos por entender en palabras sencillas que los alimentos integrales son aquellos que se encuentran en su estado natural, es decir, “completos”, por ejemplo, en los granos, no les han eliminado el germen y el salvado en las partes exteriores del grano. Por esto, consideramos alimentos integrales a las legumbres, arroz, pan integral, frutas y verduras que conservan todas sus características nutricionales, las cuales equilibran el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Por el contrario, los alimentos refinados son aquellos que son sometidos a procesos especiales para su mejor conservación y que ofrecen mayor rentabilidad a los productores, un aumento de la oferta comercial y un almacenamiento temporal más largo.

¿Qué tienen de malo los alimentos refinados?, la gran cantidad de sustancias a las cuales los alimentos son sometidos como aditivos, colorantes, conservantes y potenciadores de sabor que no son beneficiosas para nuestro organismo y no aportan los nutrientes necesarios. Realizamos una excesiva ingesta de calorías donde las vitaminas y minerales casi no existen.

Estructura de Trigo Entero

El Trigo refinado pierde la capa de salvado, el germen, vitaminas y minerales.


Además un alimento que es b, lo que implica que elementos como los hidratos de carbono sean absorbidos muy rápido, causando un desajuste que está directamente relacionado con la glucosa.

La glucosa es uno de los combustibles más importantes para nuestras células y al consumir hidratos de carbono provenientes de un alimento integral, la fibra permite que el estómago trabaje lentamente en disolver ese alimento por lo que la glucosa va poco a poco absorbiéndose por nuestro organismo.

Pero, cuando se consumen alimentos refinados, la absorción ocurre demasiado rápido, y el cuerpo se desajusta al recibir esas grandes cantidades de glucosa “antes de tiempo“, y empieza a producir entonces más insulina de la normal terminando en enfermedades degenerativas muy típicas de esta era “industrial y moderna”.

La falta de fibra además dificulta que el alimento sea expulsado de nuestro organismo llevándonos a padecer problemas intestinales, un desequilibrio en la flora intestinal, estitiquez, colon irritable, obesidad etc.

Nos hemos acostumbrado tanto a los alimentos refinados que cuando queremos azúcar o arroz, lo adquirimos blanco (refinado) y no en su estado natural, es más, hay quien no puede aceptar el sabor de estos alimentos argumentando un sabor excesivo o raro y esto no es precisamente lo normal.

Se trata de una difícil tarea, cuando nuestro paladar ya está acostumbrado a determinados sabores es verdaderamente difícil cambiar los hábitos, pero se debe intentar e introducir poco a poco los alimentos integrales en nuestra dieta, nuestro organismo lo agradecerá.

Sugerencias saludables:

· Preferir los alimentos integrales como arroz integral, harina integral, panes y pastas integrales, cereales integrales, legumbres, frutos secos, frutas y verduras.

· Preferir el azúcar integral y orgánica u otros endulzantes naturales como la miel o Stevia.

·Preferir solamente aceites prensados en frio: si consume aceite de Oliva que sea “Virgen”, aunque desde el punto de vista nutritivo es mejor preferir los aceites de Chia, linaza, sésamo, almendra etc.

· Preferir la sal de mar.

Refinados Integrales