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TIPS

Propiedades medicinales de la Cúrcuma

El uso de la cúrcuma en las cocinas occidentales aún no está demasiado extendido, aunque sí es utilizado por la industria alimentaria como colorante, bajo la denominación E-100. Sin embargo, esta especia es uno de los principales componentes de la medicina tradicional india, la medicina ayurvédica (ayur: vida; vedic: conocimiento), cuya primera escuela se fundó hacia el 800 a. C. y que constituye la piedra angular de las principales medicinas tradicionales asiáticas.

El principal constituyente de la cúrcuma es la curcumina, que es la responsable de los efectos beneficiosos de esta raíz. Entre sus diversas propiedades farmacológicas se encuentran las antiinflamatorias, antitrombóticas, hipocolesterolemiantes, hepatoprotectoras, antimicrobianas y antioxidantes, así como su fuerte potencial anticanceroso.

En laboratorio se ha comprobado que la curcumina inhibe el crecimiento de un gran número de tumores como los de colon, hígado, estómago, mama, ovarios y leucemia, entre otros.

Como factor preventivo de esta enfermedad, es un gran aliado ya que favorece la eliminación de sustancias cancerosas, ayuda a nuestro cuerpo a producir sustancias anticancerosas como el glutatión y tiene un gran poder antioxidante (en algunos estudios se habla de que es hasta trescientas veces más potente que la vitamina E).

Pero además de preventivo, la cúrcuma también resulta muy útil una vez comenzado el proceso del cáncer, ya que puede ayudar en el control del crecimiento de los tumores impidiendo la formación de nuevos vasos sanguíneos por angiogénesis, con lo cual priva a los tumores de su principal fuente de energía. Además la cúrcuma es capaz de inducir apoptosis (suicidio) en células cancerígenas, sin producir efectos tóxicos en células sanas.

Muchos de estos estudios que establecen las actividades biológicas y farmacológicas de la cúrcuma, son llevados a cabo por el Dr. Bharat Aggarwal y su equipo de investigadores en el hospital M.D. Anderson (Houston, Texas).

Una de sus principales investigaciones estudia el papel de los factores inflamatorios en el desarrollo de los tumores, entre los cuales estaba el factor de transcripción NF-κB. Este factor proinflamatorio es secretado por las células del mismo tumor para ayudarse en su crecimiento y expansión; por tanto, sin este factor los tumores se vuelven mucho más frágiles. En diversos estudios se ha visto que la cúrcuma puede interferir con la actividad de esta sustancia.

Por otra parte, también relacionando los procesos inflamatorios con el cáncer, se ha visto que la curcumina es capaz de reducir la concentración de una enzima llamada ciclooxigenasa-2 (COX-2), responsable de la producción de moléculas que provocan la inflamación. En este sentido, un estudio reciente sobre el efecto de la administración por vía oral de curcumina muestra una marcada reducción de las moléculas inflamatorias formadas por la COX-2 en la sangre de las personas observadas.

Por tanto, la cúrcuma también puede ser un buen tratamiento- sola o como coadyuvante- en numerosas dolencias diferentes que tienen en común la inflamación. Son los casos de artritis, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedades cardiovasculares y autoinmunes, etc…

Esta capacidad antiinflamatoria de la cúrcuma, así como de otras sustancias naturales, es especialmente interesante si tenemos en cuenta que los antiinflamatorios sintéticos tienen unos efectos secundarios bastante importantes…

Es vital señalar que la cúrcuma por sí sóla es escasamente absorbida por el organismo, necesita la presencia de pimienta (una baja cantidad es suficiente) y preferiblemente un poco de aceite de oliva o de lino. Por tanto, lo ideal es consumir la cúrcuma en polvo, directamente como alimento y no de forma encapsulada.

Se puede añadir en purés, sopas o en paellas de quinoa o arroz, siempre con una pizca de pimienta y mejor al final de la cocción.

Un desayuno (o merienda) depurativo, anticancerígeno, antioxidante y antiinflamatorio a la vez, es el zumo dezanahoria, manzana, piña y cúrcuma con un poquitín de pimienta y aceite.

También podemos preparar un aderezo: se mezcla 1/4 de cucharada sopera de cúrcuma en polvo con media cucharada sopera de aceite y una pizca de pimienta. Con esta mezcla se pueden aliñar verduras, pastas, ensaladas…

La cúrcuma puede ser utilizada en gran variedad de platos, la imaginación será un ingrediente más.

Curcuma