Volver

PRODUCTOS DESTACADOS

La Spirulina, microalga milagrosa

Una vida energética y saludable es posible cuando el cuerpo tiene todos los nutrientes y sustancias de soporte que necesita. Los alimentos enteros y crudos son la mejor manera de obtener una nutrición completa, que además de proteínas, carbohidratos y minerales, entreguen vitaminas y antioxidantes.

Entre estos alimentos, destacan las Microalgas, que entregan sus nutrientes de forma balanceada y absorbible, suplementando las necesidades del cuerpo y a la vez, apoyando la salud corporal con fitonutrientes, como clorofila y varias clases de antioxidantes que combaten el daño por radicales, retrasando el envejecimiento.

Entre los beneficios de consumir Microalgas como complejo multivitamínico natural, están:

Mayor Energía: El cuerpo sufre menos fatiga y cansancio, al tener los nutrientes disponibles todo el día.

Mayor Rendimiento Cerebral: Los nutrientes esenciales para la neurotransmisión están disponibles, favoreciendo la sinapsis.

Inmunoestimulación: Mayor actividad de células blancas y mayor concentración de anticuerpos brindan una protección contra resfríos y enfermedades comunes.

Protección al Hígado: Actividad antioxidante tiene efectos de protección al hígado.

Protección a los Riñones: Spirulina reduce el efecto tóxico de algunas sustancias al riñón, como toxinas y drogas prescritas. Las Microalgas verde-azules (Cyanophyta) existen desde hace más de 3.500 millones de años. A estas Microalgas debemos la atmósfera de oxígeno que hoy respiramos y en la cual pudieron evolucionar las otras formas de vida.

Como uno de los primeros organismos en la cadena trófica, Spirulina (Arthrospira) ha constituido un alimento base para millones de especies, a través de eones de tiempo.

La humanidad ha tenido contacto con ellas desde tiempos milenarios y ha sido alimento para muchos pueblos. Los Mayas clásicos consumían este alimento que cultivaban y recolectaban de lagos salinos, incluyéndola en su dieta diaria.

Por su contenido altamente nutritivo, se le apreciaba como un alimento sagrado, con el cual elaboraban galletas enriquecidas con Spirulina, las que podían ser llevadas en sus viajes para mantener la salud y el vigor, sin necesitar otras fuentes alimentarias. Los Aztecas también consumían Spirulina, la que crecía en forma natural en algunos de sus lagos y le llamaban Tecuitlatl (“alimento de los dioses”). Esta abundancia de Spirulina desapareció en el siglo XX debido a contaminación ambiental que afectó los cultivos.

En la actualidad, el único lugar en el mundo donde Spirulina crece en forma natural, es en Chad, en el centro de África. Allí le llaman Dihé, al que le atribuyen muchas propiedades curativas. Actualmente, los Kanembúrecogen del lago Chad, las microalgas húmedas en vasijas de barro y las escurren en telas sobre canastos, la secan al sol sobre la arena, luego la parten en pedazos (galletas) y las mezclan con salsas. Así la añaden a sus platos, constituyendo un 70% de sus comidas.

Desde entonces surgió el interés de científicos por investigar el contenido de este alimento milenario, observando un buen estado nutricional en los pobladores de esta región africana.

 



Spirulina